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EVIDENTIA: ISSN 1697-638X 2016 n53 ev5301

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Aportación de Enfermería en el abordaje de los pacientes con ictus agudo

Miguel Ángel Canca
Doctor por la Universidad de Málaga. Agencia Sanitaria Pública Hospital Costa del Sol. Málaga, España

Evidentia 2016 ene-mar; 13(53)

 

 

 

Cómo citar este documento

Canca, Miguel Ángel. Aportación de Enfermería en el abordaje de los pacientes con ictus agudo. Evidentia. 2016 ene-mar; 13(53). Disponible en: <https://www.index-f.com/evidentia/n53/ev5301.php> Consultado el

 

 

 

    El ictus es una de las primeras causas de mortalidad en el mundo occidental y la primera causa de incapacidad,1 en España constituye la primera causa de muerte en mujeres y la tercera en varones.2

La incidencia global en España del ictus se estima que puede oscilar entre 120-350 casos por 100.000 habitantes/año.3 Las tasas se multiplican por 10 en la población mayor de 75 años de edad.

Es cierto que la mortalidad por esta patología en España ha ido disminuyendo en los últimos 50 años,1 lo que está en relación con la mejoría en las medidas de prevención primaria y secundaria, y en los avances en la atención al ictus en la fase aguda.

En relación con la mortalidad cabe destacar que existen estudios como el SITS-MOST en el que datos preliminares demuestran que la experiencia del centro donde se realizan los tratamientos fibrinolíticos en pacientes con ictus agudo, se asocia con el riesgo de mortalidad secundaria a este tratamiento, de manera que el riesgo disminuye cuanto mayor es la experiencia.4

Los factores de riesgo cardiovascular (FRCV) están en relación, en buena parte, con los estilos de vida, y esto a su vez tiene que ver con la incidencia, prevalencia y mortalidad de las enfermedades cerebro vasculares, como es el Ictus, factores que son susceptibles de mejora mediante la educación sanitaria y la promoción de salud.

El ictus agudo es una patología tiempo-dependiente, que se beneficia de una atención temprana, una actuación rápida y eficaz puede salvar la vida del paciente y minimizar lesiones a medio/largo plazo.

El Plan de Atención Sanitaria al Ictus (PASI)5 establece unos niveles de asistencia de ictus en función de los recursos asistenciales disponibles, dividiendo a los hospitales en 3 niveles, así tenemos hospitales con:

-Equipos de Ictus.
-Hospitales con UI.
-Hospitales de Referencia de Ictus.

La administración intravenosa (IV) del rt-PA dentro de las 3 primeras horas desde el inicio de los síntomas es un tratamiento altamente efectivo,4 aunque hay estudios que demuestran que esta ventana terapéutica se puede ampliar hasta las 4,5 h,6,7 una opción terapéutica cuyo principal determinante, al igual que en la patología vascular cardíaca, es el tiempo el factor clave en la eficacia terapéutica. No obstante, existen, dentro de la similitud de estas patologías, algunas diferencias significativas: los pacientes con patología vascular cerebral susceptibles de trombolisis son muchos menos que los afectados por infarto agudo de miocardio.

Por otro lado también se ha evidenciado científicamente como los pacientes que ingresan en unidades de ictus reducen su mortalidad y sus secuelas tras un ictus.8

Dicho esto, podemos considerar el Ictus agudo una urgencia neurológica y por tanto,ante un paciente con sospecha clínica de ictus se debe realizar una evaluación general y neurológica lo más rápidamente posible, y si reúne criterios de activación de código ictus, se procederá a la activación para decidir el tratamiento dentro los 60 primeros minutos tras la llegada del paciente al Servicio de Urgencias del Hospital.9

El Código Ictus (CI) es un sistema coordinado que permite la rápida identificación, notificación y traslado prioritario de los pacientes con ictus agudo al centro de referencia de ictus más cercano, capacitado para realizar el tratamiento de revascularización en caso necesario y de ofrecer ingreso en una Unidad de Ictus (UI).10

El primer abordaje de estos pacientes por los equipos sanitarios a nivel intrahospitalario, se da por el equipo de enfermería, concretamente por el enfermero encargado de realizar triage, y de esta manera se consigue:

-Estratificar el riesgo.
-Gestión del tiempo en patologías que se benefician de una atención temprana.
-Mejorar pronósticos de salud.
-Disminuir morbimortalidades.
-Mejorar la independencia de los pacientes en las ABVD.

Es por eso, que los principales objetivos de la activación de un código ictus, sean la atención temprana del paciente, para disminuir el tiempo entre el inicio del ictus y el acceso a un diagnóstico y tratamiento especializados, para que se beneficie, si así procede, de la administración del tratamiento trombolítico intravenoso, cuyo objetivo es lisar el trombo formado que produce la isquemia, y así preservar la integridad de las neuronas que aún no tienen un daño irreversible (área de penumbra), además del ingreso en una unidad de ictus.10

En Andalucía, en 2011 el Plan Andaluz de Atención al Ictus11 nace desde la necesidad de aglutinar todas las estrategias a nivel Andaluz referente al Ictus, que permita dar respuesta global a las necesidades individuales de cada paciente, y que puedan ser atendidos con los medios más adecuados y eficientes para conseguir los mejores resultados.11

A partir de aquí cada organización sanitaria andaluza adoptó las premisas dictadas por estos documentos y las fue poniendo en marcha en base al plan marco, en este caso el Plan Andaluz de Ataque Cerebral Agudo (PLACA) y el Plan Andaluz de Urgencias y Emergencias(PAUE)12,13 con los siguientes indicadores:

-Valoración por equipo de ictus en < de 15 min.
-Analítica y coagulación en < de 10 min.
-TC < 30 minutos desde el ingreso.
-Valoración de fibrinólisis IV y/o tratamiento específico por el equipo de ictus < de 10 min. tras TC.

El desarrollo de la Enfermería de Práctica Avanzada (EPA) ha hecho que los enfermeros de triage tengan las herramientas capaces de determinar qué tipo de pacientes deben ser incluidos en el circuito de atención preferente de Código Ictus, teniendo un alto porcentaje de sensibilidad, especificidad, de buena adherencia al procedimiento, y de seguridad en la atención.14

Es la formación y la experiencia en los servicios de urgencias algo clave para el manejo y desempeño de la buena práctica enfermera en los pacientes con ictus agudo.

La ocupación de los triage por enfermeras ha demostrado buenos porcentajes de sensibilidad y especificidad como ya hemos comentado, pero también:

-Un alto valor predictivo, donde un alto porcentaje de los pacientes a los que se le activa el código ictus ingresa en la unidad de hospitalización/UCI/Unidad de Ictus.
-Capaces de identificar las patologías con mayor riesgo y priorizarlas adecuadamente con un porcentaje elevado de pacientes clasificados en el máximo nivel prioridad en triage.
-Y algo fundamental en este tipo de patologías tiempo dependientes en su fase aguda, y es que se disminuye en casi un 50% el tiempo de realización de la TAC con respecto a los pacientes que no tienen activado el Código Ictus y el tiempo puerta-aguja, como ya se ha visto en algunos estudios, algo fundamental para determinar el diagnóstico del paciente, que repercute en la indicación o no del tratamiento fibrinolítico.
15

Es sabido que el número de hospitales de Referencia de Ictus, Unidades de Ictus y Equipos de Ictus es bajo con respecto a la población a la que hay que proporcionar cobertura sanitaria, pero deberíamos de plantearnos el hacer estudios longitudinales con distintas líneas de investigación que nos resolvieran las dudas de por qué en algunos hospitales con equipo de ictus / unidades de ictus no se llegan a cumplir los indicadores que recomienda la ley marco, aun así, hoy se puede afirmar que en cada una de las organizaciones sanitarias la enfermería aporta un valor añadido en el manejo de este tipo de pacientes, una aportación que tiene que ver posteriormente con el mantenimiento de su vida y con sus lesiones a medio o largo plazo,que determinará su calidad de vida y su independencia en las ABVD.
 

Bibliografía

1. EstrategiaIctusSNS.pdf [Internet] [citado 24 de febrero de 2016]. Recuperado a partir de: https://www.msssi.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/docs/EstrategiaIctusSNS.pdf.
2. Datos Estadística de Defunciones por Causa de Muerte - np896.pdf [Internet]. [citado 24 de febrero de 2016]. Recuperado a partir de:
https://www.ine.es/prensa/np896.pdf.
3. Medrano Albero MJ, Boix Martínez R, Cerrato Crespán E, Ramírez Santa-Pau M. Incidencia y prevalencia de cardiopatía isquémica y enfermedad cerebrovascular en España: revisión sistemática de la literatura. Revista Española de Salud Pública. 2006; 80(1): 5-15.
4. Gillum LA, Johnston SC. Characteristics of Academic Medical Centers and Ischemic Stroke Outcomes. Stroke. 2001; 32(9): 2137-42.
5. PASI II [Internet]. [citado 25 de febrero de 2016]. Recuperado a partir de:
https://apps.elsevier.es/watermark/ctl_servlet?_f=10&pident_articulo=90025345&pident_usuario=0&pcontactid=&pident_revista=295&ty=1&accion=L&origen=zonadelectura&web=www.elsevier.es&lan=es&fichero=295v26n07a90025345pdf001.pdf.
6. Fisher M, Hachinski V. European Cooperative Acute Stroke Study III: support for and questions about a truly emerging therapy. Stroke. 2009; 40(6): 2262-3.
7. Hacke W, Kaste M, Bluhmki E, Brozman M, Dávalos A, Guidetti D, et al. Thrombolysis with alteplase 3 to 4.5 hours after acute ischemic stroke. N Engl J Med. 2008; 359(13): 1317-29.
8. Unit Trialists' Collaboration S. How Do Stroke Units Improve Patient Outcomes?: A Collaborative Systematic Review of the Randomized Trials. Stroke. 1997; 28(11): 2139-44.
9. Jauch EC, Saver JL, Adams HP, Bruno A, Connors JJB, Demaerschalk BM, et al. Guidelines for the early management of patients with acute ischemic stroke: a guideline for healthcare professionals from the American Heart Association/American Stroke Association. Stroke. 2013; 44(3): 870-947.
10. Gállego J, Herrera M, Jericó I, Muñoz R, Aymerich N, Martínez-Vila E. El ictus en el siglo XXI: Tratamiento de urgencia. Anales del Sistema Sanitario de Navarra. 2008; 31: 15-29.
11. Plan_ICTUS_16_03_2011.pdf [Internet]. [citado 25 de febrero de 2016]. Recuperado a partir de:
https://www.juntadeandalucia.es/salud/export/sites/csalud/galerias/documentos/c_1_c_6_planes_estrategias/plan_ictus/Plan_ICTUS_16_03_2011.pdf.
12. Servicio Andaluz de Salud - Plan Andaluz de Ataque Cerebral Agudo: PLACA [Internet] [citado 25 de febrero de 2016]. Recuperado a partir de:
https://www.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/library/plantillas/externa.asp?pag=../../publicaciones/datos/298/pdf/placas.pdf.
13. Servicio Andaluz de Salud - Manual de protocolos asistenciales. Plan Andaluz de Urgencias y Emergencias [Internet] [citado 25 de febrero de 2016]. Recuperado a partir de:
https://www.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/library/plantillas/externa.asp?pag=../../publicaciones/datos/557/pdf/MANUAL%20DE%20PROTOCOLOS%20ASISTENCIALES.pdf.
14. Handler D, Kane C, Wehr M, Steffens C, Alexandrov AW. Abstract WP348: Nurse-Led Stroke Teams Can Effectively and Efficiently Manage In-Hospital Stroke Events. Stroke. 2013; 44(Suppl 1): AWP348-AWP348.
15. Meretoja A, Strbian D, Mustanoja S, Tatlisumak T, Lindsberg PJ, Kaste M. Reducing in-hospital delay to 20 minutes in stroke thrombolysis. Neurology. 2012; 79(4): 306-13.

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