ENTRAR            

 


 

TEMPERAMENTVM ISSN 169-6011

 

 

EDITORIAL

 

 

Documentos relacionados

Ir a Sumario

 

Documento siguiente

Enviar correo al autor 

 

 

La Historia de la Enfermería en la Universidad

Francisco Herrera Rodríguez
Catedrático de Historia de la Enfermería. Escuela Universitaria de Enfermería y Fisioterapia, Universidad de Cádiz, Cádiz, España

Correspondencia: Escuela Universitaria de Enfermería y Fisioterapia. Edf. de Ciencias de la Salud,. Avd. Ana de Viya s/n, 11010 Cádiz, España

Temperamentvm 2009; 9

 

 

 

Cómo citar este documento

Herrera Rodríguez, Francisco. La Historia de la Enfermería en la Universidad. Temperamentvm 2009, 9. Disponible en <https://www.index-f.com/temperamentum/tn9/t2808.php> Consultado el

 

 

 

    La Universidad nunca puede perder una de sus misiones más importantes: ofrecer a los alumnos una formación integral que incluya una preparación técnica, científica y profesional, pero siempre en equilibrio con una preparación humanística. Además de por el dominio de las técnicas y los métodos, los universitarios deben distinguirse por su capacidad de fundamentar esos conocimientos con una dimensión cultural que les permita integrar los valores y aportaciones de los que nos precedieron en el cultivo de la ciencia, del pensamiento o del cuidado de los enfermos. Creo que esto que digo es algo obvio, pero que conviene recordar sobre todo en estos tiempos en que las Humanidades en su conjunto viven el acoso de unas sociedades pragmáticas que sólo miran con admiración a lo que representa la tecnología; muy importante la tecnología, sí, pero sin olvidarse de que los humanistas que mantienen y defienden conocimientos como el latín, el griego, la literatura o la historia son imprescindibles para mantener el equilibrio de esa manoseada palabra que se llama Cultura.

Intentaré ser más concreto. El papel que juega la Historia de la Enfermería en el curriculum de un enfermero o de una enfermera traté de sintetizarlo hace unos años de la siguiente manera:1 "La Historia de la Enfermería (.) es la búsqueda, interpretación y exposición del pasado de la enfermería, con la finalidad de entender adecuadamente el presente de la profesión y para que el colectivo que la integra afronte con fundamento humanístico su futuro".

Otra manera de definir la disciplina puede ser la siguiente: La Historia de la Enfermería es el estudio de las creaciones humanas relacionadas con el cuidado de los enfermos.

Entendiendo en esta ocasión por creaciones, por ejemplo, las instituciones asistenciales, los cuidados, las técnicas de cirugía menor, los libros para la enseñanza de la enfermería, etc. Pienso que la meta a la que se debe aspirar con la explicación de esta asignatura se reduce, nada más ni nada menos, a trazar un puente cultural y vivo entre el pasado y el presente del cuidado de los enfermos, de forma que el estudiante se sienta heredero de una tradición, en la que caben los cuidados de enfermería dispensados por los religiosos (juaninos, obregones, Hijas de la Caridad, etc.), los ejecutantes de técnicas de cirugía menor (sangradores, ministrantes o practicantes) o las mujeres especializadas en el arte de asistir a las parturientas (madrinas, comadres o matronas), por citar tan sólo unos ejemplos concretos; y todo ello entendiéndolo de forma procesal y dinámica, vislumbrando los factores sociales, políticos o económicos que influyen en el desarrollo de estos quehaceres en cada período cultural.

Desde mi punto de vista es imprescindible analizar también la evolución de los conceptos de salud y enfermedad, así como de los conocimientos anatómicos, fisiológicos, patológicos, quirúrgicos y terapéuticos que han ido fraguando los sanitarios a lo largo de la Historia. No podemos olvidar tampoco en la programación de esta disciplina que los grandes hitos de la Historia Universal de la Enfermería deben ser complementados con el análisis pormenorizado de la Enfermería española; estudiando, por ejemplo, las influencias que exportó nuestro país a otras naciones y viceversa. Asimismo los contenidos de la disciplina deben estar impregnados de las últimas novedades generadas por la investigación historiográfica; en ese sentido es preciso recurrir a las biografías, a las historias de las instituciones religiosas y laicas, al estudio de acontecimientos bélicos, a la evolución de las técnicas y de los cuidados; sin olvidar el nacimiento y el desarrollo de las asociaciones y los colegios profesionales. Y, sobre todo, no podemos olvidarnos del enfermo; normalmente los historiadores enfermeros y médicos tenemos una cierta tendencia a subrayar la épica y los logros de las profesiones y de los profesionales, mientras que suele quedar aparcado y olvidado el enfermo. Para evitar esta situación debemos recurrir en el aula a la utilización de fuentes históricas que hablen de las personas y de sus padecimientos; por ejemplo las historias clínicas, y también las fuentes literarias y artísticas pueden ayudarnos en esta tarea, ya que estos documentos sitúan al paciente, a la persona, en un encuadre privilegiado.

De otra cosa estoy convencido y es que con esta disciplina debemos transmitir a los alumnos la siguiente idea: un sanitario que además de buen profesional está abierto a la cultura, integrando en su persona lo que han aportado otros en los siglos precedentes, y que además sabe servirse de su curiosidad intelectual para analizar la sociedad que le rodea, puede poner todo este potencial humano al servicio de los enfermos, entendiéndolos corporal y anímicamente; no con un talante paternalista, sino desde el respeto y la huida de los prejuicios.

Tampoco se puede olvidar el campo que ofrece esta disciplina, tanto a nivel docente como de investigación, para profundizar en cuestiones de tanto interés como la relación entre la Enfermería y género,2 la diferencia de clases y los cuidados de la salud, la influencia del desarrollo científico-técnológico en los profesionales sanitarios o incluso en todo lo que afecta a la evolución del pensamiento enfermero.

La Historia de la Enfermería cultiva, pues, diversos aspectos que giran en torno a una cuestión central: el cuidado de los enfermos. Se comprende entonces que en la construcción docente y de investigación de la disciplina son muy importantes los aspectos antropológicos, el ejercicio profesional, la incidencia de la enfermedad en la persona y en los colectivos humanos, así como la tecnología empleada como recurso diagnóstico o terapéutico.

Todo este complejo entramado requiere cada vez más del esfuerzo de los profesionales para ahondar con rigor en la historia de la profesión e incluso se precisa de la colaboración estrecha de los historiadores generales para que progresivamente y con el concurso de todos se pueda infundir un mayor vigor a este particular capítulo de la historia total.3

Desde la década de los ochenta, y más intensamente desde los noventa, se observa un creciente interés por la Historia de la Enfermería, tanto en sus aspectos docentes como de investigación. No quiere decir esto que el interés por la misma esté naciendo en las últimas décadas. No hay que olvidar, y lo he resaltado en más de una ocasión, los trabajos de Salvador Clavijo, Juan Riera, Antonio Carreras, Antonio Orozco, etc. Valgan estos nombres como muestra de la dedicación que han tenido algunos investigadores de otras generaciones sobre aspectos concretos de la disciplina, unas veces desde el ámbito local y otras desde una perspectiva nacional.4

Pero sí es cierto, y creo que no me equivoco al afirmarlo, que en los últimos años existe un afán notable por conseguir que esta disciplina cobre importancia como cuerpo de doctrina a nivel docente y en ello debemos seguir insistiendo, sobre todo teniendo en cuenta los nuevos planes de estudio y la nueva configuración de la carrera. Por eso los cultivadores de esta disciplina, llamada Historia de la Enfermería, deben seguir trabajando, como dice el poeta Luis Rosales, para mantener "la casa encendida"; de forma que la llama de la memoria siga prendida con vigor, no de forma retórica y complaciente sino de forma viva, mostrando de esa manera que el pasado no es algo reseco y muerto sino algo vivo que impregna la actualidad de los ciudadanos y de los profesionales sanitarios.

Por todo ello pienso, y por eso he dedicado este editorial a la Historia de la Enfermería en la Universidad, que la reforma que se avecina debe servir para consolidar esta disciplina, por la cual en las últimas décadas han trabajado un buen número de estudiosos, en ocasiones desde la escasez de medios y desde la utopía; todo este esfuerzo tiene que servir para que en el futuro la Historia de la Enfermería en España siga dando ejemplo y testimonio de "buena salud" y sobre todo para seguir manteniendo, en el corazón de los jóvenes que alegran los patios y las aulas de nuestras universidades, la memoria de los que nos han precedido en el cuidado de los enfermos.

Notas bibliográficas

1. Herrera F. Reflexiones sobre Historia de la Enfermería. En: Herrera F, coordinador. Diez años de enfermería universitaria en Cádiz. Cádiz: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz., 1989; 58. Véase también a Herrera F. Reflexiones sobre fuentes documentales para la investigación histórica de la enfermería. Páginas. Revista de Humanidades (Jerez). 1989; 1:63-67; Herrera F. Historia de la Enfermería. En: Herrera F, Gala F, coordinadores. Conmemoración de los veinte años de la enfermería universitaria gaditana. De la Escuela Universitaria de Enfermería a la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud (1977-1997). Programación docente de Enfermería y Fisioterapia. Cádiz: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz, 1998;86-89.
2. Véase a este respecto a Garrido González, Elisa (editora). Historia de las mujeres en España. Madrid: Editorial Síntesis, 1997.
3. Herrera F. Cultura de los Cuidados. Revista de enfermería y humanidades (reseña). Llull: Revista de la Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas, 1998; 21(42):844-845.
4. Herrera F. Híades. Revista de Historia de la Enfermería (reseña). Llull: Revista de la Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas, 1995; 18(35):715-717.

Principio de p�gina 

 

error on connection