ENTRAR            

 


 

TEMPERAMENTVM ISSN 169-6011 2016 n23 t2300

 

 

BIBLIOTECA

 

 

 

Ir a Sumario

Documento anterior

 

 

Portada libro

 

Escenas de medicina imaginaria
Emmanuel Venet (traducción de Fernando Sánchez Pintado)
Editorial Pasos Perdidos. Madrid, 2015. 135 Págs.

Autor del comentario:
Francisco Herrera Rodríguez

Temperamentvm 2016; 23

 

 

 

Cómo citar este documento

Herrera Rodríguez, Francisco. Escenas de medicina imaginaria, de Emmanuel Venet [comentario de texto]. Temperamentvm 2016, 23. Disponible en <https://www.index-f.com/temperamentum/tn23/t2300.php> Consultado el

 

 

 

La enfermedad, esa magdalena de Proust

    Alguien dijo que pensar es abrir los ojos por dentro, podríamos completar esa bella frase diciendo que recordar es abrir los ojos en el pasado, en un pasado que emerge luminoso, festivo, o en un pasado lleno de anécdotas triviales e intranscendentes, o en un pasado oscuro, lastimoso, que como la lengua de un ofidio emerge cuando menos se espera, tensando el presente como un arco de dolor lento y pertinaz.

Los grandes escritores han hurgado en el pasado para hacer literatura; es más, algunos dicen que la literatura es memoria o no lo es, ya sabemos que la literatura es plural y que puede convertir en un amasijo de belleza cualquier cosa que pase en nuestras vidas o en las vidas de los demás, pero también lo que pase en nuestros sueños o en los ajenos. Entre esos escritores que exploran en el pasado, en su pasado, se encuentra Marcel Proust con ese monumento literario que tan bellamente tituló À la recherche du temps perdu. El tiempo perdido reaparece con una magdalena que sabe a infancia y que hace presente a la infancia. Demasiado conocida la historia como para que nos detengamos a contarla o transcribamos algún párrafo de la misma.

A veces la enfermedad, las enfermedades, o tan solo los nombres de las mismas, pueden conmover el ánimo de las personas, o en este caso de los literatos, de esos escritores que quieren fijar, comprender, atrapar el mundo y la vida en esas aleaciones de celulosa que llamamos papel o en esas pantallas de luz fulgente que regala la electricidad y por la que caminan las letras como hormigas afanosas. Cualquiera de nosotros puede hacer el experimento de nombrar alguna enfermedad y seguro que en los pastos de nuestra mente brotan recuerdos, al igual que sucede con los sabores o con los olores. La palabra, esa palabra nombrante, nos lleva a la patria de los recuerdos, a veces gratos, a veces dolorosos. De pronto viene a la memoria ese bancario fímico que ponía nerviosa a las madres porque se chupaba los dedos para contar los billetes. O al escuchar la palabra eclampsia surge la presencia de una prima, flor de los embarazos y de los disgustos, que sucumbió a la hipertensión y al edema, o ese niño con hidrocefalia que jugaba al fútbol con todo sus afanes puestos en mantener su cuerpo erguido mientras la pelota ya estaba en la otra punta del campo, o el compañero de clase al que la polio le había apresado las piernas en unas carcasas metálicas pero que nunca pudo arrebatarle su risa, o el infarto del abuelo y el linfoma del tío, o la cirrosis, o el cáncer de próstata, o el alzhéimer, o la uremia y la creatinina, palabras que traen otras a la memoria como fístula arteriovenosa o diálisis.

Sabemos que la historia de una familia, de un barrio, de un pueblo, no es solamente la historia de sus enfermedades, afortunadamente, pero estamos seguros que esas historias no se pueden entender sin las pequeñas historias de las enfermedades que hemos padecido o las que padecieron nuestros familiares o nuestros vecinos. Detrás de cada una de ellas hay, sin duda, una novela que contar a la luz del farol de la memoria.

Eso es lo que ha hecho el escritor y psiquiatra francés, Emmanuel Venet, en su libro Escenas de medicina imaginaria; un libro que ya tiene algunos años, pero que ha sido traducido y publicado en España en 2015. Venet ha escrito ensayos, como el dedicado a Antonin Artaud, pero también relatos y novela, y en este libro que reseñamos une memoria, poesía, dolor y humor, que de todo hay en la vida. Una vez leído queda en el ánimo la obligación de buscar la edición original en francés para degustar los momentos líricos en la lengua de Rimbaud, Baudelaire y Verlaine porque, sin duda, Emmanuel Venet está bendecido por el don de la palabra bien dicha, además de recordarnos que "se impone la necesidad de devolver a la medicina la parte de poesía que tanto se resiste a aceptar".

Con este libro Venet lo consigue, ya lo creo que lo consigue, cuando habla de las disputas de su madre con la madre de su amigo Bonnardier, toda una batalla dialéctica entre la artritis y la artrosis, o con las historias que emergen de la neurosis pianística, la enfermedad azul, la hipocondría, las anginas, la cistitis, la esquizofrenia, la tuberculosis, la epilepsia, la fiebre puerperal, la bilharziosis, la polio, el cáncer, la depresión, la paranoia, la miopía, la muerte, etc. Todo un "vademécum de semiología médica". Y un notable capítulo de "indeterminación terapéutica" a través de las vacunas, las radiaciones, la cirugía, el jarabe, las vendas, las curas, las inyecciones, las ambulancias o el hospital. Ese hospital donde Venet descubrió la "dificultad de conciliar la dura madera de los pianos con la sustancia de las sonatas; el negro del saturnismo oficial con el azul de Primo Levi; la sequedad del discurso médico con la poesía de las comadres que, en el mercado de Monplaisir o en cualquier otro lugar, se preparan para morir".

La mirada y el sentimiento de Venet traspasa y dinamita la medicina burocrática, esa burocracia de los cuidados hospitalarios, a pesar de tantas enfermeras y médicos que cada día dejan lo mejor de sí mismos, atrapados en un sistema que los agota y a veces los reconforta con algún agradecimiento que otro. Venet, en este libro, ha sido capaz de ver que en los hospitales "cada cama ha soportado agonías y cada fallecimiento ha tenido un expeditivo tratamiento, a la vez físico y administrativo, que se registra en un clasificador en el que también se archiva el procedimiento de una devolución de unas llaves a los familiares o la reclamación de unas mudas extraviadas. Y, no obstante, cada hospitalizado quiere creer que ocupa una cama exclusiva y una habitación virgen. Así ocurrió con Emilie y, probablemente, así ocurrirá con usted y conmigo".

Lleva usted razón, Venet, el hospital te acoge en una mañana azul como una lengua de nieve, te derrama el alma en un horizonte callado y en unos pasillos con sombras deambulantes y ruidos insospechados, quedan hipotecados el aliento y el sueño, se pospone la competencia agónica de ser más que los demás y las preocupaciones se centran en esa manivela que sube y baja la cama según disponga la tiranía de las digestiones, se entra en el limbo de los cuerpos inocentes y desconcertados, en un páramo inverso donde imperan las miradas huidizas y las mañanas se confunden con las tardes y con las noches; todo esto es así, pero el libro de Venet también me ha hecho recordar las mañanas y las tardes en que mi padre recibía el alta hospitalaria, de vuelta a la vida y de vuelta a la casa, era capaz de saludar hasta a las farolas, pocas alegrías como esas que te hacen comprender que es cierto lo que usted afirma, Venet, con tanta belleza, que es preciso, muy preciso, devolver a la medicina la parte de poesía que tanto se resiste a aceptar.

Principio de p�gina 

Pie Doc

 

RECURSOS CUIDEN

 

RECURSOS CIBERINDEX

 

FUNDACION INDEX

 

GRUPOS DE INVESTIGACION

 

CUIDEN
CUIDEN citación

REHIC Revistas incluidas
Como incluir documentos
Glosario de documentos periódicos
Glosario de documentos no periódicos
Certificar producción
 

 

Hemeroteca Cantárida
El Rincón del Investigador
Otras BDB
Campus FINDEX
Florence
Pro-AKADEMIA
Instrúye-T

 

¿Quiénes somos?
RICO Red de Centros Colaboradores
Convenios
Casa de Mágina
MINERVA Jóvenes investigadores
Publicaciones
Consultoría

 

INVESCOM Salud Comunitaria
LIC Laboratorio de Investigación Cualitativa
OEBE Observatorio de Enfermería Basada en la Evidencia
GED Investigación bibliométrica y documental
Grupo Aurora Mas de Investigación en Cuidados e Historia
FORESTOMA Living Lab Enfermería en Estomaterapia
CIBERE Consejo Iberoamericano de Editores de Revistas de Enfermería