Inicio Index

Enviar correo

Inicio Revista

 

 

Enfermería Comunitaria (revista digital) ISSN: 1699-0641

 

 

CARTAS AL DIRECTOR

 

 

 

 Ir a Sumario

Documento anterior

Documento siguiente

Enviar correo al autor

 

 

¿Deben suprimirse de la dieta de pacientes anticoagulados los alimentos ricos en vitamina k?

Marco Antonio Zapata-Sampedro,1 Laura Castro-Varela2
1Diplomado universitario en enfermería. Centro de Salud Polígono Norte. Distrito sanitario A.P. Sevilla, España. 2Diplomada universitaria en enfermería. Centre hospitalier intercomunnel Robert Ballanger. Alnay sous Bois. París, Francia

Correspondencia: C/ Antonio Buero Vallejo 3, 1-D, 41009 Sevilla, España

Enferm Comun 2008; 4(1)

 

 

 

Cómo citar este documento

Zapata-Sanpedro, Marco Antonio; Castro-Varela, Laura. ¿Deben suprimirse de la dieta de pacientes anticoagulados los alimentos ricos en vitamina k? Enfermería Comunitaria (rev. digital) 2008, 4(1). Disponible en <http://www.index-f.com/comunitaria/v4n1/ec6652.php> Consultado el

 

Sr. Director: Como es sabido, la enfermera se encarga del manejo del programa de anticoagulantes orales (AO) en atención primaria en colaboración con el médico de familia. Entre sus responsabilidades independientes encontramos la educación sanitaria.1

Es frecuente que en el desempeño de esta labor, una de las indicaciones que se repiten a los pacientes es la necesidad de que estos "supriman" de la dieta los alimentos ricos en vitamina k. Todo ello debido a que dicha vitamina contrarresta los efectos de los AO (que químicamente son anti-vitamina K).

Esto suele conllevar a que el paciente deje de tomar determinados alimentos, disminuyendo su ingesta de vitamina k exógena (manteniéndose la síntesis endógena por parte de la flora bacteriana intestinal).1 Y que conlleva que el paciente sólo los consuma (si son de su agrado) de forma puntual, a veces en mayor cantidad de lo habitual para saciar su deseo.

No obstante, es necesario recordar que, antes de ser derivado a atención primaria, el paciente ha sido anticoagulado por su hematólogo de referencia, y que ha alcanzado cifras de INR (international normalized ratio; razón normalizada internacional) dentro del rango terapéutico esperado; consiguiéndose, por tanto, un "equilibrio" entre la dosis de anti-vitamina K (anticoagulante oral) y la dosis de vitamina K (tanto exógena como endógena). Este equilibrio se objetiva con el INR dentro de rango terapéutico.

Pero ocurre que, frecuentemente, dicho equilibrio se alcanza con el paciente tomando su dieta habitual, aunque ya le ha informado el especialista de la necesidad de moderar el consumo de ciertos alimentos ricos en vitamina k y hacerlo de forma constante.

Es decir, en condiciones normales, sin cambios en la dosis del AO (anti-vitamina K) y sin modificaciones de ciertos factores que pueden alterar la síntesis endógena de la vitamina (cambio de medicación, procesos intestinales agudos, etc.) o en otras fuentes de vitamina k estables (consumo de tabaco, etc.), la variación en la ingesta dietética de vitamina K, ya sea en exceso (por que el paciente se "pasa" con la dieta) o por defecto (supresión de los alimentos por parte del profesional sanitario) conllevarán al desequilibrio entre vitamina y anti-vitamina, que se objetivará por una desviación del INR del rango terapéutico; por el margen superior cuando la causa sea la supresión de los alimentos; y, hacia abajo cuando se deba a un exceso de alimentos ricos en vitamina K.

Por tanto, la enfermera de atención primaria no debe suprimir alimentos que no hayan sido eliminados de la dieta con anterioridad. La actuación en este caso debe ir encaminada a dar información sobre los alimentos ricos en vitamina K, su relación con el tratamiento con anticoagulantes orales y la importancia de seguir una dieta en la que estos productos se consuman de forma moderada y estable,2 con pocas variaciones, lo que se traducirá en un INR con menores variaciones, lo que facilitará su expresión dentro del rango terapéutico, que es uno de los objetivos enfermeros3 más importantes que se pretende lograr con este tipo de pacientes.

En resumen, deben evitarse grandes cantidades de alimentos ricos en vitamina K (col, coliflor, brócoli, espárragos, espinacas, lechuga, perejil, chocolate, garbanzos, chícharos, etc.); y, en cambio, fomentar un consumo regular y moderado de los mismos, insistiendo en que lo más importante es evitar las grandes variaciones en la dieta habitual.2

Bibliografía

1. Lerena Fuentes I, Martín Fernández M. Paciente anticoagulado en atención primaria. Rev. Hygía, 2004. 57: 33-37.
2. Servicio Galego de Saude (SERGAS). Boletín de fármaco-terapéutica. "Anticoagulantes orais". Diciembre de 2002. 8: 1-10. Disponible en:
<http://www.sergas.es/gal/documentacionTecnica/docs/Farmacia/XAPSantiago/BOLETIN%2008.pdf [Acceso: 24 Sep 2007].
3. Moorhead S, Johnson M, y Maas M. Clasificación de resultados de enfermería (NOC). Ed. Elsevier España. Madrid, 2005.

Principio de página 

FUNDACION INDEX

| Menú principal | Qué es  Index | Servicios | Actividades | Búsquedas bibliográficas | Campus digital | Investigación cualitativa | Evidencia científica | Hemeroteca Cantárida | Index Solidaridad | Noticias | Librería | quid-INNOVA | CIBERE | Casa de Mágina | Mapa del sitio

FUNDACION INDEX Apartado de correos nº 734 18080 Granada, España - Tel/fax: +34-958-293304