El embarazo en la vida adolescente

“Índex de Enfermería” realiza una investigación para comprender qué significa la parentalidad para los adolescentes.

El embarazo adolescente es un fenómeno común en diferentes países. Desde la Salud Pública también ha sido frecuentemente abordado desde distintas perspectivas. Aún así, su inicio continua siendo cada vez más precoz. Su importancia radica en el gran cambio que supone para la persona afectada y sus seres queridos, por las consecuencias que conlleva en los diferentes niveles que componen su vida:  psicológico, social, físico, educativo, etc. Una forma de desarrollar intervenciones preventivas más eficaces en este sentido es conocer las necesidades de los afectados y cómo viven este proceso.

Para conseguirlo el presente artículo científico se ha  servido de la investigación cualitativa de tipo fenomenológico. Se realizaron entrevistas semiestructuradas a cinco parejas adolescentes que se encontraban en esta situación.
Las autoras de la investigación son Ana María Póof., Gabriela Aravena, Yessenia Mieres y Pamela Canales, de la Universidad de La Frontera, Temuco, Chile. Su rabajo ha sido publicado en “Índex de Enfermería” (2018, vol.27, núm.3). Se encuentra disponible en: http://ciberindex.com/index.php/ie/article/view/e11755/e11755.

A través del análisis de la información obtenida en estas entrevistas podemos conocer las dificultades que supone este evento vital, las influencias relacionadas con su aumento y cómo consideran estas parejas que ha influido en su proyecto de vida. Pero no todas las consecuencias son negativas. Con un apoyo familiar y social adecuado tener un hijo puede convertirse en motivo para asumir nuevas responsabilidades, lo cual no siempre resulta fácil en la adolescencia. De hecho, algunos participantes afirman que volverían a pasar por la misma experiencia, aunque conviene destacar que durante la realización del estudio todavía no se había producido el nacimiento. Se da por lo tanto, un posible fenómeno de idealización de la parentalidad que aumentaría el riesgo de que se produjera un segundo embarazo durante la adolescencia. Las políticas para abordar este fenómeno suelen centrarse en facilitar la utilización de métodos anticonceptivos.Pero los resultados obtenidos invitan a preguntarse por la cabida de la educación afectiva en esta materia de prevención.

¿Son suficientes nuestras políticas de prevención de embarazo adolescente? ¿Qué aspectos deberían abordar? ¿Qué necesidades tienen estas familias? ¿Reciben la ayuda necesaria?

Cristina Beltrán Agost

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