“Silenciar lo incomprendido: ahondando en la atención extrahospitalaria del suicidio”

ALERTA CANTÁRIDA- 147

Presencia describe a través de este estudio fenomenológico los motivos por los que se infradiagnostican las tentativas autolíticas.

El suicidio continúa siendo una de las principales causas de muerte en todo el mundo. Pero existen dificultades para conseguir información veraz sobre su prevalencia.
Sin embargo, sí se ha observado una discordancia entre la demanda de asistencia por tentativas de suicidio que casos atendidos registrados con este diagnóstico, es decir, hay más demanda que casos registrados. La probabilidad de que una persona vuelva a realizar otra tentativa después de una primera vez aumenta, de ahí la importancia de su detección.

Esta investigación trata de explorar, a través de un enfoque cualitativo, las dificultades que tiene el personal de emergencias extrahospitalarias para determinar este diagnóstico. Para ello se realizaron 14 entrevistas realizadas a enfermeros y médicos que trabajaban en el servicio de emergencias EPES-061 y urgencias extrahospitalarias; y a médicos coordinadores y operadores telefónicos del 061. Gracias a la información obtenida se exploró cómo vivían la fase de asistencia, qué tenían en cuenta para valorar la intencionalidad de la persona y qué fenómenos estaban relacionados con que un suceso así se registre o no como intento de suicidio.

UN SUICIDIO 2
Esta investigación fue realizada por Ismael Blanco-Sánchez, enfermero en Hospital Universitario Virgen del Rocío (Sevilla); Marisol Barrera-Escudero, enfermera en Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz (Madrid); Sandra Martínez-Martínez, enfermera en Colchester General Hospital (Reino Unido); Yolanda Mejías-Martín, enfermera en Unidad de Salud Mental Hospital Universitario Virgen de las Nieves. (Granada); José Antonio Morales-García, enfermero en Empresa Pública de Emergencias Sanitarias 061 (Granada); y M Paz García-Caro, enfermera en Departamento de Enfermería, Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad de Granada (Granada).

Como conclusión, destaca la importancia de un protocolo que unifique los criterios diagnósticos de estos casos, ya que muchas veces se recurre a la familia para obtener la información o a aspectos no objetivos, como la opinión del profesional. Es necesario aumentar la formación de los profesionales para realizar una adecuada detección de intentos de suicidio, y dejar de silenciar a las víctimas.

¿Nos sentimos capaces de detectar tentativas autolíticas?¿Las registramos con frecuencias?¿Cómo actuamos al respecto?

Cristina Beltrán Agost

Un pensamiento en ““Silenciar lo incomprendido: ahondando en la atención extrahospitalaria del suicidio”

  1. Sería interesante aumentar la formación en la detección del riesgo autolítico para los profesionales sanitarios en general y a enfermería en particular, no ya porque enfermería no esté implicada sino por la dificultad de detectar precozmente la probalidad de intento autolítico.
    Enfermería suele registar aquellas incidencias que detecta, si bien debemos mejora aún en las anotaciones sobre estados de ánimo que puedan desencadenar en autolisis.
    Cuando somos conscientes de riesgo solemso actuar con celeridad.

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